Infecciones Alimentarias
Cuidar lo que comemos es prevenir infecciones
Existe un problema que es muy
grave porque sucede sin que nosotros nos demos cuanta, y es tan grave ya que
afecta a nuestra salud, son las infecciones alimentarias, pero ¿qué son? Son enfermedades
provocadas por alimentos que están contaminados por microbios, bacterias o
virus y son tan pequeños que no podemos verlos y provocan un gran daño a
nuestra salud.
Hoy aprenderemos a como prevenir
este gran problema, unos cambios sencillos como lavar bien los alimentos y cocinarlos
correctamente, podemos evitar malestares como dolor de panza o diarrea, causado
por esta enfermedad.
Cuidar lo que comemos es también cuidar nuestra tranquilidad y bienestar.
¿Qué son las infecciones alimentarias?
Una infección alimentaria o también llamada Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA), es una enfermedad que ocurre cuando ingerimos alimentos o bebidas contaminadas con microorganismos dañinos como bacterias, virus o parásitos. Estos organismos pueden estar presentes en carnes crudas, huevos, productos lácteos sin pasteurizar, frutas y verduras infectadas, o incluso en agua no potable.
¿Cómo se originan las infecciones alimentarias?
- El microbio debe de estar presente en una gran cantidad, deben se ser muchos bichitos para que cause daño o produzcan sus sustancias toxicas.
- El alimento debe de ser el hogar adecuado para permitir que el microbio crezca, algunos alimentos como carnes, lácteos o guisos permiten que los microbios se conserven.
- Si el alimento se deja fuera del refrigerador o no se cocina bien, los microbios se multiplican.
¿Cuáles son los síntomas de las infecciones alimentarias?
Los síntomas pueden aparecer pocas horas o después de comer el alimento contaminado, o tardar varios días, los más frecuentes son:
- Diarrea ( a veces con sangre)
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Malestar
- Deshidratación
¿Por qué los adultos mayores son más vulnerables?
Según el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), las personas mayores tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades transmitidas por alimentos debido a varios factores:
- Sistema inmunológico menos eficiente
- Cambios en la digestión y absorción de nutrientes
- Uso de medicamentos que alteran la flora intestinal
- Mayor probabilidad de enfermedades crónicas como diabetes o insuficiencia renal
¿Cómo prevenir las infecciones alimentarias?
Las infecciones alimentarias o ETA las podemos prevenir con hábitos sencillos pero que deben de estar constantes, aquí estan algunas recomendaciones que tenemos que poner en práctica:
- Lava muy bien tus manos antes de cocinar y de comer.
- Desinfecta frutas y verduras con agua potable, para desinfectarlas mejor podemos utilizar unas gotitas de cloro, o usar productos especiales.
- Cocina bien tus alimentos, sobre todo las carnes y tener más cuidado con el pollo y la res.
- Evita consumir huevos crudos o productos lácteos sin pasteurizar.
- Mantén los alimentos refrigerados si no se van a consumir de inmediato.
- No mezcles alimentos crudos con cocidos en la misma superficie.
- Revisa fechas de caducidad y el estado de los envases.
- Si notas mal olor, sabor extraño o textura rara en la comida, no la consumas.
¡Cuidado con la deshidratación!
Uno de los riesgos más graves en adultos mayores con infecciones digestivas es la deshidratación. La pérdida de líquidos por diarrea o vómitos puede afectar el funcionamiento del corazón, los riñones y el cerebro.
Para prevenirla:
- Toma agua simple en pequeños sorbos durante el día.
- Puedes usar suero oral si hay pérdida intensa de líquidos.
- Evita bebidas azucaradas o con cafeína.
- Si hay fiebre o debilidad, consulta al médico de inmediato.
¿Cuándo buscar atención médica?
Aunque muchas infecciones alimentarias se resuelven en pocos
días, hay señales de alerta que requieren atención profesional:
- Diarrea
con sangre
- Fiebre
alta (más de 38.5°C)
- Vómitos
persistentes
- Mareos
o confusión
- No
poder retener líquidos
- Dolor
abdominal intenso
En estos casos, no te esperes, acudir al médico puede evitar complicaciones graves.
Conclusión
La alimentación es una fuente de salud, energía y alegría.
Pero también requiere atención y cuidado, especialmente en la etapa adulta
mayor. Prevenir infecciones alimentarias no es complicado, pero sí requiere
constancia, higiene y conciencia.
Recordemos que cada bocado puede ser una oportunidad para nutrirnos o para enfermarnos. Cocinar con precaución, elegir bien los alimentos y mantener la limpieza son actos de autocuidado que nos protegen y nos permiten disfrutar de la vida con plenitud. Porque envejecer con salud también significa comer con seguridad.
Referencias
Enfermedades transmitidas por alimentos. (2025, 27
marzo). OPS/OMS | Organización Panamericana de la Salud. https://www.paho.org/es/temas/enfermedades-transmitidas-por-alimentos
Enfermedades Transmitidas por Alimentos: Prevención de la
Intoxicación Alimentaria. (2024, 1 agosto). Clínic Barcelona. https://www.clinicbarcelona.org/noticias/enfermedades-transmitidas-por-alimentos-prevencion-de-la-intoxicacion-alimentaria
National Library of Medicine. (s. f.). Enfermedades
transmitidas por alimentos. https://medlineplus.gov/spanish/foodborneillness.html
Comments
Post a Comment