COMER SOLO
Queridos Abuelitos
Saben, la vida da muchas vueltas. Con el paso del tiempo, a veces la mesa se va quedando grande. Los hijos se fueron, quizás nuestra pareja ya no está, o simplemente la rutina nos lleva a sentarnos solos a la hora de comer. Y es normal sentir que la cocina y el apetito no son los mismos cuando no hay nadie más a nuestro lado
Pero quiero que lo veamos de esta manera: nuestra alimentación sigue siendo nuestra principal medicina y nuestro motor. A veces, la tristeza o la falta de compañía nos quitan las ganas de preparar algo rico y nutritivo. Nos pasa a todos. De hecho, hay estudios que nos dicen que cuando comemos solos, es muy fácil perder la motivación para cocinar esas comidas elaboradas y balanceadas que tanto nos cuidan
Es importante que sepamos que este no es solo un tema de apetito:
El Vínculo Silencioso: Soledad y Nutrición
La soledad, esa sensación de que nos faltan las relaciones sociales que deseamos, es una experiencia muy humana, pero tiene una conexión profunda con cómo nos nutrimos
Una investigación reciente nos ha mostrado que hay una relación entre la malnutrición (o el riesgo de estar malnutridos) y una soledad social alta
. El aislamiento social (la falta objetiva de relaciones) también se asocia con un mayor riesgo nutricional
. Si no salimos o no vemos a nadie, es más difícil cuidarnos. Además, el estado de ánimo juega un papel fundamental. Hay una relación fuerte entre la depresión y la malnutrición
. Si estamos tristes, es natural que perdamos el interés en comer o que elijamos alimentos de peor calidad .
Nuestra edad, nuestra situación económica o tener problemas de salud, como los digestivos o dentales, también pueden influir, pero el factor social y emocional es vital
Recetas para el Alma: La Compañía y la Motivación
Ahora, vamos a darle la vuelta a esto. La buena noticia es que, así como la soledad y la tristeza afectan nuestra mesa, la compañía y la actitud positiva son nuestros mejores ingredientes.
Aquí tienen unos consejitos, de corazón a corazón, para que volvamos a ver la comida como la prioridad que es:
¡Coman con alguien (aunque sea virtual)! Sabemos que comer con otros estimula el apetito
. Si es posible, organicen comidas semanales con amigos, vecinos o familiares. Si no, ¿por qué no hacer una videollamada con alguien querido mientras comen? La tecnología nos acerca. Cultiven su Red de Amigos. Tener un grupo social sólido no solo es un abrazo al corazón, sino que se correlaciona con una mejor calidad de la dieta
. El apoyo social es un factor protector contra la depresión y la soledad, y hasta nos da más apetito . Hagan de la Comida un Ritual. No se rindan a la rutina de un sándwich rápido. Pongan la mesa con cariño, usen su mejor vajilla y vean la comida como un acto de amor propio
. Prioricen la Actividad. Mantenerse activos no solo ayuda a nuestro cuerpo, sino que también aumenta nuestro apetito
. Un paseo, un poco de jardinería o la actividad que más disfruten puede ser justo lo que necesitan para sentarse a la mesa con hambre. ¡Quieran Seguir Adelante! Los estudios demuestran que tener ese espíritu de "querer seguir adelante" y "no sentirse viejo" es una motivación enorme. Hace que nos ocupemos de nuestra salud y veamos nuestra alimentación como una verdadera prioridad
.
Recuerden siempre que cuidarse es la forma más bella de quererse. No dejen que la soledad les robe el placer de un plato nutritivo y delicioso.
Con todo mi cariño.
Bibliografías
Olvera, K. A. R., & Morales, R. R. (2024). Grado de nutrición y soledad social en el paciente geriátrico de la Unidad de Medicina Familiar No. 62. Revista Médica Sinergia, 9(8), e1174-e1174.
Luis Pérez, C. (2020). La soledad, la depresión y otros factores de riesgo de la desnutrición en las personas mayores.
Troncoso Pantoja, C. (2017). Alimentación del adulto mayor según lugar de residencia. Horizonte Médico (Lima), 17(3), 58-64.
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